¿Cuándo soy? (Iago Coloma)

Os comparto el artículo ¿Cuándo soy? publicado por Iago Coloma (iagocoloma.com) en colaboración con Mundo Interno. 

¿Cuándo soy?

El «Ser» es nuestra esencia primaria. La única experiencia existencial de nuestro ser es un punto que no tiene dimensión, un punto sin espacio ni tiempo,  “el aquí y ahora”. Donde la mente no pude proyectarse ni al futuro ni al pasado, ya que necesita del tiempo y el espacio para ello. Sin ellos la mente desaparece y solo queda el ser.

Desde el ser la consciencia humana llega al despertar espiritual, momento en que el hombre esta destinado a  pasar a formar parte de la naturaleza global.

Vivimos una vida lineal, transmitimos conciencia lineal, repetimos continuamente, memorias familiares y transmitimos una consciencia atrapada en el tiempo y el espacio, inconscienteSon programas automáticos que repetimos una y otra vez.

Lo que vemos como una realidad es una proyección mental según nuestros programas, creencias y experiencias. Manifestamos en el plano físico aquello que nuestros pensamientos generan, en un proceso de pensamiento, emoción y materialización.

Es una visión de un mundo ilusorio. Proyectamos, en y desde nuestra mente, una visión particular y subjetiva de la realidad.  En un sueño sin valores reales, donde la fragmentación de la consciencia lleva al hombre a reacciones inexplicables.

El cuerpo mental genera y el cerebro interpreta . Cuando nuestros pensamientos son reiterativos y negativos, inician un proceso de energía que se va convirtiendo en algo estructurado y físico hasta llegar a manifestarse, generando lo que llamamos un egregor.

Mientras la persona sigue pensando y sintiendo de la misma forma el egregor tendrá energía e influirá sobre nosotros a todos los niveles, llegando  a somatizar en nuestro cuerpo.

Si nuestro pensamiento inconsciente y repetitivo se basa en la escasez viviremos y nos moveremos en un mundo de escasez, todos nuestros actos y programas nos llevarán continuamente a un estado de escasez sin saber el porqué cuando realmente somos nosotros mismos quienes la manifestamos.

En cambio, si modificamos nuestro pensamiento más emoción hacia la abundancia, proyectaremos y manifestaremos esa abundancia de forma natural, Todo nuestros ser y cuerpo vibrarán en el nivel de la abundancia.

Este egregor/programa/pensamiento recursivo puede ser consciente o inconsciente, por lo que debemos estar atentos a nuestros comportamientos para poder discernir si estamos actuando bajo su influjo.

Cuando los pensamientos recursivos corresponden a un colectivo, éste se verá reforzado para creer una determinada idea y planteamiento con una energía inusitada que nos llevará a repetir programas que siguen al colectivo sin analizar y que nos alejan de nuestra libertad.

Esos pensamientos generan en el cuerpo humano una química que nos cambia, nuestras emociones negativas ordena al cerebro instrucciones que desencadenan en flujos químicos  que modifican nuestro cuerpo, nuestras células y por ende nuestro estado de ánimo y salud.

Esta estructura energética creada por nosotros mismos, siempre nos va a llevar a repetir los mismos pensamientos y sentimientos. Hay que romper el circulo vicioso de pensamiento más emoción negativa, transformándolo poco a poco mediante la práctica diaria en pensamientos más emociones positivas, desde la meditación, el ejercicio físico y el regreso a nuestro ser.

El ser para mostrarse en completa esencia debe centrar su estado en el aquí y ahora de forma que el pensamiento no transmute en pasado o futuro y simplemente «sea», sin más, sin dualidad posible y en completa vacuidad, sin adjetivos, dejando al ego de lado.

Para regresar al «ser» primero debemos eliminar los pensamientos recurrentes, transformar nuestras emociones para que sosieguen el cuerpo y nos permitan vivir la experiencia del aquí y ahora desde el presente inmediato, sin juicios, sin culpas, simplemente desde el instante actual y desde ese punto sin tiempo y sin espacio alcanzar la majestuosidad del ser en esencia. 

S.C

 

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