El mundo que he inventado

El mundo en el cual te encuentras inmerso, tan inmerso que parece real, es el resultado de tu propio rechazo. Es rechazo. Por eso es muy doloroso. Nunca te deja satisfecho. Siempre falta algo. Las cosas no son como deberían de ser. ¿Te suena?

¿Cómo te sientes cuando te rechazan?

¿Cuántas veces rechazas tu propia Vida, tu propia experiencia?

¿Cuántas veces te rechazas?

Infinitas de veces, constantemente o casi. Todas las veces que te sientes perturbado, molesto, indignado, rabioso, miedoso, triste, preocupado. Todas las veces que sientes que algo te falta, que serás feliz cuando… Cada vez que desprecias este instante, queriendo alcanzar la felicidad en otro momento, en otro lugar, en otras circunstancias. Cada vez que desprecias tu instante, cada vez que te desprecias, que te esfuerzas por ser de otra manera, por mejorarte, que te exiges, que te sientes no válido, no digno, no merecedor… Son muchos momentos… de inconsciencia, de desconocerme… de no experimentar lo que soy… de sueño.

Y mientras tanto, ¿dónde está la paz? ¿En qué lugar la has metido? ¿Te has olvidado de ella? ¿Qué ha pasado?

Todos buscamos paz, plenitud, plena satisfacción, lo único es que hemos aprendido a buscar en el lugar erróneo, donde no se encuentra, fuera, en el mundo externo. Hemos aprendido a “buscar” y éste es el error. La paz no es algo que se encuentra; se ES paz, se experimenta, se vive.

¿Quieres descubrir la paz que eres? ¿Quieres conocerte?

¿Quieres ser paz?

¿Quieres ser paz AHORA?

Si no es AHORA, ¿cuándo?

Ya eres paz, pero todavía no te das cuenta, no la aceptas, no aceptas tu verdadera naturaleza, tu grandeza.

Al negar lo que soy, al negarme la paz, la plenitud, el Amor, la abundancia que soy, niego el Presente, niego la Presencia que soy, mi Presencia.

Y así es como yo construyo mi mundo: un mundo falso, sin sentido. Y cuanto más busco sentido, más me hundo en el sin sentido.

Y así es como yo creo el espacio-tiempo: la ilusión, ese mundo que yo he inventado por rechazo a lo que ES, a la Realidad, a mi verdadera naturaleza, ese mundo desolado, de ataque, culpa y pequeñez.

Y así es como yo creo el espacio y el tiempo. Los dos siempre van de la mano.

El espacio: creo el dentro y el fuera, el mundo interno y el mundo externo, el aquí y el allí. Más bien, creo el fuera, el allí, porque el dentro, el aquí ES, ya es, eterno, invulnerable, me viene dado. Busco la felicidad FUERA, en el mundo, en las circunstancias, en otras personas.

El tiempo: creo el pasado y el futuro.

El mundo que he inventado y que considero “real” está regido por el espacio-tiempo, por el fuera y por el pasado y el futuro, y sólo te ofrece esas coordenadas, de ello depende su supervivencia. Lo único que puede acabar con él es el punto cero o sea el Presente, la Presencia, el Ahora, el Aquí y Ahora, donde tú te encuentras, donde la Vida transcurre, lo único real. En el Ahora, la ilusión se esfuma dejando ver la Realidad, el Ser, la plenitud.

El mecanismo es infalible, hasta que te des cuenta… que te des cuenta de que estás soñando… y despiertes.

El mundo que veo, es un mundo que interpreto en base a mis experiencias pasadas, al PASADO. Sólo veo pasado.

Y, seré feliz cuando… Obviamente, en el FUTURO. ¡No vaya a ser que sea feliz ahora, que ya sea feliz! 😉 Busco la felicidad, lo cual implica que ahora no la estoy reconociendo, busco la felicidad en el futuro, más adelante, en otro momento. Este instante, me sabe a muy poco. Cuando ya la tengo o más bien creo que la tengo, cuando tengo un momento de “placer”, se me escapa, no perdura, y me deja insatisfecho otra vez, y sigo buscando… siguiente meta… y así incesantemente. Es agotador, me quedo sin aliento y grito… ¿Dónde está la paz?

Cuando en realidad este instante es lo máximo que hay, siempre que lo acepte. La plena satisfacción es AQUÍ y AHORA. No la busques, ¡acéptala!

¿Y dónde busco esa felicidad? Obviamente, FUERA, justamente donde no se encuentra, donde yo no la voy a encontrar, porque no existe tal cosa como “el fuera”, lo he inventado yo, no es real. Es “busca, pero no halles”. La insatisfacción está asegurada.

Y así es como la condición inconsciente humana se perpetúa en un movimiento a través del tiempo y del espacio, hasta que hagas clic en un solo instante.

¿Cómo salgo de ahí? Iremos desarrollando la idea, pero sólo para dar unas pistas…

Si ese mundo es RECHAZO, entonces la ACEPTACIÓN/INCLUSIÓN es la vía.

ACEPTAR ES AMAR.

Si el mundo es sueño, entonces he de darme cuenta.

¡Despierta!

¡Bienvenida/o a la Realidad!

Marie-Laure Lauvray

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